lunes, 8 de diciembre de 2008

Crisis automotriz.


Manuel Camacho Solís
Crisis automotriz
08 de diciembre de 2008





La crisis automotriz ya llegó a México. A pesar de la gravedad de la situación, hasta este momento no existe un plan para hacerle frente. En el sector automotriz hay más de un millón de empleos y el bienestar de varias regiones del país. Es, después del petróleo, la principal industria del país. Incluye a las armadoras, la industria de autopartes y los distribuidores de vehículos. Todos están en problemas. Ya han empezado a cerrar las primeras industrias de autopartes, los reajustes en las plantas armadoras y muchos distribuidores están por quebrar.


La crisis de la industria tiene diversas causas, pero a todos perjudica la recesión norteamericana que ha reducido drásticamente las ventas de automóviles y ha hecho evidente la crisis de sus tres grandes empresas. La crisis golpea también a los fabricantes europeos y asiáticos. Mientras en EU el nuevo gobierno prepara su rescate y reestructuración, aquí se mira al incendio como si no estuviera ya dentro de nuestra casa. Se espera a lo que hagan los norteamericanos, cuando su solución puede darse en gran medida a costa de lo empleos de México. Urge un plan de acción inmediata.

Ya debería estar operando en Estados Unidos un equipo de lobbying altamente calificado, semejante al que se armó para impulsar la aprobación del TLC. Si la negociación del tratado fue prioritaria y estuvo acompañada de una acción concertada entre gobierno y empresarios mexicanos en Estados Unidos, ahora la defensa de los empleos ligados al acuerdo debería ser aún más decidida y eficaz. Ya deberían estar hablando con los congresistas norteamericanos y los medios de comunicación más influyentes para explicarles que la supresión de puestos de trabajo en México no sería la solución, pues reduciría aún más, drásticamente, la competitividad de su industria. Ya debería haber pláticas con el nuevo gobierno y sus sindicatos. Desde luego acciones coordinadas entre las empresas.

Con la industria de autopartes debería haber una estrategia común. En vez de que vayan cerrando una a una habría que tomar medidas urgentes para convencer a los estadounidenses de su centralidad para asegurar una salida de mediano plazo de su industria. Debería haber una política gubernamental para respaldarlas en sus negociaciones, su defensa en Estados Unidos y, en caso extremo, decisiones que las protejan y protejan empleos y mercado mexicanos. Hay que convencer con inteligencia para evitar que ellos se salven a costa de nosotros. Hay que demostrarles que su industria también depende de la nuestra.

No se puede hacer frente a la crisis automotriz de México sin los norteamericanos, pero ellos debieran entender que, de su asociación con México, depende la solución de su propia crisis. Allá, se están tomando ya, en estas semanas, las decisiones. Aquí, qué espera el gobierno para defender los empleos de nuestra principal industria.

Miembro de la Dirección Política
del Frente Amplio Progresista

FUENTE

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