domingo, 16 de mayo de 2010

Coloca a familiares 'jefa' de Los Pinos.

Patricia Flores Elizondo se ha convertido en una figura controvertida dentro del Gobierno de Felipe Calderón y en el Partido Acción Nacional

Ernesto Núñez
(Reforma)

Ciudad de México (16 mayo 2010).- La familia de Patricia Flores Elizondo, jefa de la Oficina de la Presidencia de la República, no ha tenido problemas de empleo en este sexenio: siete de sus miembros han ocupado cargos en el Gobierno federal y, en conjunto, han cobrado en sueldos y prestaciones más de 26 millones de pesos en tres años y medio.

Flores Elizondo llegó en agosto del 2008 al cargo que creó el Presidente Felipe Calderón para Juan Camilo Mouriño en diciembre del 2006: la jefatura de la Oficina de Presidencia, desde la cual se coordina al Gabinete y se revisan los nombramientos de mandos, medios y superiores, en el Gobierno federal, especialmente las delegaciones que tienen las Secretarías en la República.

Tiene nivel GA1 en el escalafón, correspondiente a secretario de Estado y gana 205 mil 199 pesos como sueldo mensual bruto, 77 pesos más que los secretarios, pues al reactivarse la Oficina de la Presidencia se quiso dejar claro que quien la encabezara sería Jefe del Gabinete.

Su cercanía con el Presidente y el poder que hoy ejerce en el nombramiento de funcionarios en todo el Gobierno federal provocaron que a Flores Elizondo se le conozca en círculos panistas como "la jefa" o "la vicepresidenta".

La familia de la funcionaria, señalada porque supuestamente usa su influencia para colocar o vetar a panistas en la Administración, sí ha vivido un sexenio del empleo.

Dos de sus cuatro hermanas ocupan cargos actualmente.

Aidé Flores Elizondo es directora general de Recursos Materiales y Servicios Generales de la Secretaría de Economía, con un sueldo mensual bruto de 171 mil 901 pesos. Anteriormente fue jefa de adquisiciones en el Instituto Mexicano del Seguro Social.

Martha Emilia Flores Elizondo es encargada de Asuntos Culturales y Comerciales de la Embajada de México en Malasia, con rango de tercer secretario y un sueldo de 4 mil 530 dólares mensuales.

Una tercera hermana, Laurencia Flores Elizondo, aparecía como encargada de Prensa, Asuntos Culturales y Políticos del consulado de México en Austin Texas, hasta hace unas semanas.

Con rango de primer secretario y un sueldo mensual de 5 mil 102 dólares, Laurencia desapareció repentinamente del directorio de la Secretaría de Relaciones Exteriores, aunque su paso por el cargo quedó registrado en documentos y archivos en la página de internet del consulado y su correo electrónico oficial estaba activado al menos hasta el pasado miércoles, cuando respondió a un mensaje enviado por Enfoque.

La oficina de comunicación social de la SRE informó que recientemente concluyó su contrato anual y dejó de trabajar para la dependencia, aunque no explicó por qué no se renovó dicho contrato.

Familia panista

Las hermanas Flores Elizondo son hijas de Martha Emilia Leonor Elizondo Torres, quien a su vez es hija del fundador del PAN en Durango, Jesús H. Elizondo, y hermana del ex Secretario de Turismo, Rodolfo Elizondo.

Martha Emilia Elizondo milita en el PAN desde 1968, fue regidora en Durango y diputada suplente. Iniciado el sexenio de Calderón, fue nombrada delegada de la Secretaría de Relaciones Exteriores en Durango, con un sueldo de 56 mil 206 pesos mensuales.

Rodolfo Elizondo, quien se unió al PAN en 1983 –cuando fue candidato a la Alcaldía de Durango– fue ratificado por Calderón como Secretario de Turismo, cargo que desempeñó hasta el pasado 10 de marzo. Aunque ese día el Presidente anunció que el ex Secretario se haría cargo de la organización de la cumbre de cambio climático COP16, hasta el momento no se ha confirmado el nombramiento, por lo que no aparece en los directorios del Gobierno federal.

La esposa del ex Secretario, Cecilia del Palacio Flores, también es militante del PAN de Durango y desde que comenzó la Administración trabaja en Los Pinos como directora de Relaciones Públicas de la Oficina de Apoyo a la esposa del Presidente.

De administradora a 'vicepresidenta'

Patricia Flores nació en 1968 en Durango; estudió comunicación en Monterrey y ejerció su carrera en una televisora local.

Fueron su madre y su tío Rodolfo quienes la metieron a la política en 1994. El 29 de septiembre de ese año se afilió al PAN y en ese mismo mes fue propuesta por su tío para ocupar la secretaría técnica de la Comisión de Concordia y Pacificación de la Cámara de Diputados, cargo que desempeñó durante la LVI Legislatura.

Estudió varios diplomados en derecho parlamentario y proceso legislativo e ingresó al servicio civil de carrera en la Cámara baja. En 1997, con una nueva legislatura, fue propuesta por el PAN para la coordinación técnica de la Comisión de Régimen Interno y Concertación Política. De 1999 a 2001 fue jefa de la oficina de apoyo a la Secretaría General, y en diciembre de 2001, siendo Felipe Calderón coordinador del PAN en San Lázaro, fue designada secretaria general, cargo que fue ratificado por el pleno de la Cámara.

Durante su gestión como secretaria general de la Cámara, Patricia Flores se vio envuelta en al menos dos asuntos polémicos: los altos sueldos que cobraban ella y su equipo (incluido un aguinaldo por 500 mil pesos que cobró en 2002) y la liquidación de más de 700 mil pesos que le pagó la Cámara en julio del 2002 al ex director de Seguridad y Resguardo, Jesús Cabrera Castillo Nájera, con quien se había casado en 1999.

Ambos asuntos motivaron que el PRD exigiera una auditoría a la Cámara baja en el 2003. Aun así, Flores Elizondo sobrevivió al cambio de legislatura y se quedó en el cargo hasta diciembre del 2004.

En la Cámara tejió una sólida amistad con Beatriz Paredes, hoy lideresa del PRI, quien después de ser diputada fue nombrada presidenta de la Fundación Colosio en el 2003, en donde incluso le dio trabajo a Patricia Flores.

Fue hasta 2006, en la campaña presidencial de Felipe Calderón, cuando Flores se volvió a acercar al PAN, como colaboradora en el área de administración de la campaña, coordinada por Gerardo Ruiz Mateos.

En la transición, Calderón la nombró delegada del fideicomiso de Banobras en el que se administraron los recursos públicos para el cambio de gobierno. En diciembre de ese año fue nombrada coordinadora administrativa de la Presidencia y el 6 de agosto, cuando Ruiz Mateos fue designado secretario de Economía, llegó a la jefatura.

Influencia en el PAN

De cara a la próxima Asamblea Nacional del PAN, Patricia Flores ha emergido como operadora del Presidente Calderón dentro de su partido.

Según información recabada entre una decena de panistas, Flores Elizondo ha intentado tomar el control de la renovación del Consejo Nacional, a través de Jorge Manzanera, ex secretario general adjunto del CEN del PAN, y Rafael Giménez, coordinador de Opinión Pública de Los Pinos.

Ambos operadores colaboraron con Mouriño en 2007 en las mismas tareas, y lograron que los calderonistas ganaran la mayoría en el Consejo.

Flores Elizondo controla una de las tres listas de calderonistas que aspiran a un lugar en el Consejo Nacional; otra está en manos del senador mexiquense Ulises Ramírez y de la ex presidenta del PAN capitalino, Mariana Gómez del Campo, y una tercera es operada por colaboradores del dirigente partidista, César Nava, cuyas diferencias con Flores Elizondo son conocidas entre el panismo.

Miembros del CEN del PAN consultados por Enfoque auguran que el Presidente Calderón mantendrá el control de al menos el 70 por ciento del Consejo panista; sin embargo, el calderonismo se ha dividido y está jugando al menos en esos tres frentes: Flores, Nava y Ramírez.

Frente a ellos se ha aglutinado un sector más conservador de panistas, liderado por los gobernadores Marco Antonio Adame, de Morelos, y Juan Manuel Oliva, de Guanajuato.

Un tercer grupo está conformado por facciones lideradas por panistas que han tenido diferencias con Calderón y su corriente en lo que va del sexenio: Santiago Creel, Manuel Espino, Francisco Ramírez Acuña y Javier Corral, entre otros.

En esta contienda, Flores Elizondo es ubicada como la operadora de cientos de candidaturas que van a la Asamblea con el supuesto respaldo de Los Pinos.

La funcionaria no pudo conseguir para sí un buen espacio en la lista de candidatos del PAN de Durango al Consejo Nacional. De 10 posiciones quedó en el noveno lugar, apenas arriba de su mamá, que a pesar de su abolengo ocupó la octava posición.

Sin embargo, el jueves pasado fue electa candidata con pase directo al Consejo Nacional por el Comité Ejecutivo Nacional del PAN, dentro de una lista en el que el grupo afín a Calderón acaparó al menos 12 de las 15 posiciones que el CEN tiene derecho a enviar a la Asamblea sólo para su ratificación.

Flores será consejera nacional del PAN por primera vez, sin necesidad de competir con otros panistas.