jueves, 16 de junio de 2011

Un país de chiste.

Guadalupe Loaeza.
16 Jun. 11

Temo que cada vez más nos estemos convirtiendo en un país de chiste. México siempre ha tenido fama de ser un país totalmente surrealista. El primero en descubrirlo fue André Breton. "Si Kafka hubiera vivido en este país, hubiera sido un escritor costumbrista", dicen no sin razón. Es bien sabido que nuestros moneros son los mejores del mundo, basta con ver sus caricaturas para entender a cabalidad la realidad mexicana. La ironía y el humor en la obra del escritor mexicano Jorge Ibargüengoitia reflejan, perfectamente bien, la idiosincrasia mexicana. La colaboración periodística más leída de Carlos Monsiváis estaba dedicada, precisamente, a las declaraciones de los políticos; se titulaba "Para documentar nuestro optimismo". En el único país del mundo donde existe el verbo "cantinflear", es en México. Que no nos sorprenda entonces, que a partir de la liberación de Jorge Hank Rhon empecemos a imaginar los chistes más ocurrentes a propósito de este personaje como de película de Tarantino. Lo malo es que, ante el mundo, especialmente con noticias respecto a las dos detenciones y dos liberaciones de Hank Rhon, no nada más pasamos por ser una sociedad violenta, insegura, corrupta, obesa, ignorante, caótica, irresponsable, primitiva (así nos vimos en el reportaje que pasaron el martes por la noche por el canal francés TV5 con el enfrentamiento entre policías y los habitantes de San Lorenzo Acopilco), sino que, ahora, somos un país de chiste... con un Presidente de chiste, con un gobierno de chiste y con un aparato legal y jurídico de súper chiste... También nuestras elecciones son de chiste... las telenovelas mexicanas son de chiste... los noticiarios en la tele (salvo los que ya saben) son de chiste... ¿A poco Jorge Hank Rhon no es como de chiste, con su chaleco rojo de pene de burro, su tequila de animales y haciendo la "V" de la victoria?

Lo único que no es de chiste es el terror que siente la sociedad mexicana ante el crimen organizado y la muerte de tantos y tantos mexicanos.

Hace unos meses, una hermana de carácter optimista y muy generoso, me dijo con una mirada muy triste: "México me da vergüenza. Este sentimiento me da culpa y no sé cómo manejarlo". La sentí tan sincera y preocupada en relación con la ambivalencia de sus sentimientos, que en ese momento no pude más que abrazarla y decirle que también yo estaba en el mismo dilema. Las dos nos miramos y nos quedamos en silencio. Ese pequeño diálogo no fue de chiste, fue en serio y muy doloroso.

El que ha de estar muerto, pero muerto de la risa, es Jorge Hank Rhon. Él sí que ha de estar divertidísimo, con la pifia del gobierno de Calderón. Imagino que todos sus teléfonos (fijos y celulares) no han de dejar de sonar para felicitarlo y para morirse de la risa de las pésimas estrategias de los panistas. Ah, cómo se ha de reír Jorge Hank Rhon, con sus 19 hijos (reconocidos) y hasta con sus cinco diferentes mujeres. Claro, de vivir, el que hubiera estado súper orgulloso de su hijo consentido, el menor de todos, es su padre, Carlos Hank González ("el epítome de los abusos del poder durante los años de la República priista", Alfonso Zárate). De hecho, él también ha de estar, en donde se encuentre, risa y risa... "¡Ese es m'hijo... qué siempre se sale con la suya...!", ha de escuchar Jorge, como música para sus oídos. La verdad es que su padre lo quería mucho. Siendo Jorgito todavía un niño, le mandó a hacer en su casa del Estado de México un zoológico, nada más para él solito. Es decir que mientras sus amiguitos tenían osos polares, tortugas y otros animales en peluche o en plástico, Jorgito tenía sus mascotas de verdad, en jaulas de verdad, a las que alimentaba de verdad. Desde entonces, el hijo predilecto del Profesor adora a los animales. Por eso dice muy ufanamente, que "la mujer es su animal preferido". No hay duda, Jorge Hank Rhon es el producto de su educación, hace y dice lo que aprendió en su casa. Así lo educaron sus papás, haciéndole creer que nada más sus chicharrones truenan y que él es el dueño, el señor, el amo y el patrón a quien nadie le puede negar nada. Así ha de haber sido desde chiquito: ha de haber copiado los exámenes en el colegio, se ha de haber robado las canicas de sus compañeros, se ha de haber ido de "pinta" constantemente, se ha de haber burlado de sus maestras y de sus compañeras, y por último, siempre, siempre, siempre se ha de haber salido con la suya.

Si usted quiere conocer aún más acerca de la posible infancia chistosísima de Jorge Hank Rhon, lo invito a entrar a un nuevo portal, www.sinembargo.com.mx, el cual está conformado por "un grupo de periodistas que tratamos de introducirnos con los códigos tradicionales del oficio, del rigor del contactamiento, la investigación y ofrecer contextos". Este nuevo espacio es una nueva propuesta de periodismo digital, muy orientado hacia los jóvenes y las redes sociales. En este sitio, hasta las cosas muy chistosas, las tomamos muy en serio...


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