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miércoles, 21 de octubre de 2009

Lo que hay detras de la liquidacion de LyFC (en 5 minutos)

 Comentario Radiofónico 
Esteban Garaiz
Quien habla sobre la Liquidación de
Luz y Fuerza del Centro
Transmitido en Radiometropoli



El Argumento central sustentando en el decreto de extinción de la compañía de Luz y Fuerza del Centro, establece textualmente que se toma tal determinación, por su comprobada insuficiencia operativa y financiera, y la explicación que da la doctora Georgina Kessel (secretaria de energía del gobierno federal) es que se requiere un subsidio federal de 42 mil millones de pesos anuales.

Lo que no dicen, ni el texto del decreto, ni la propia secretaria del ramo es que los costos de adquisición de la electricidad, o sea, lo que luz y fuerza pagaba hasta ahora, a la CFE y los precios autorizados  para venderla no eran los de una empresa privada que fija sus precios arriba de sus costos para operar con números negros.

Los montos de los costos de los costos y precios los fijaba la secretaria de hacienda, con el visto bueno precisamente de la secretaria de Energía, dirigida por la propia Dra. Kessel.
Dicho de otro modo; los números rojos de luz y fuerza se establecían en hacienda y no en la dirección de la empresa, y mucho menos en el sindicato cuyos "privilegiados" trabajadores ganaban 6mil 600 pesos mensuales.

Pero no solo eso, hay una tarifa diferenciada que no le ha permitido a la compañía de luz y fuerza capitalizar en estos decenios y esa es una política establecida en el propio gobierno.

Mientras 46 mil industrias de la zona centro del pais que representaban el 70% de la electricidad distribuida por la empresa extinguida, pagaban una tarifa de 46 centavos por kw/hora, los hogares de la misma zona pagan una tarifa de 1.50 pesos por kw/hora, o sea mas del tripe. Eso sin contar los regímenes privilegiados para hoteles y otras empresas, siempre por orden de la secretaria de hacienda.

Es claro entonces que el remedio a esta situación anómala no esta en la desaparición de la empresa, sino en la transparencia de los subsidios. Si los subsidios se justifican, no es sano cargárselos a ninguna empresa publica, dejándola ante la opinión ciudadana como ineficaz, si no que sean transparentes y aparezcan donde corresponden; en la contabilidad del propio gobierno y con los argumentos de carácter social o de promoción económica que convenzan al poder legislativo a aprobarlos sin rincones oscuros.

La realidad es la licitación emitida el pasado 16 de Julio de este año por la CFE para la concesión privada de las redes de telecomunicación de fibra óptica llamadas "triple play" osea triple juego, es decir; telefonía televisión e Internet, pero -y ahí esta el pero- la CFE no tenia capacidad para concrecionar la red de fibra óptica de la zona central del país (la mas lucrativa) que hasta ahora estaba a cargo de luz y fuerza del centro, los aspirantes a beneficiarios de la concesión son casualmente Fernando Canales Clariond y Ernesto Martens, ex secretarios de energía en el sexenio de Fox representados legalmente por Diego Fernandez de Cevallos.



sábado, 5 de septiembre de 2009

Macrobús a palos


Foto: Público


Represión. Esa es la definición correcta de la acción de fuerza pública ordenada en el gobierno de Emilio González Márquez en contra de los opositores al Macrobús el sábado pasado.No fue un “enfrentamiento” como se ha dicho en algunos medios, y como han tratado de justificar las autoridades estatales. Enfrentamiento es cuando dos grupos o dos fuerzas se confrontan cara a cara.


¿Qué enfrentamiento va a existir entre un grupo de manifestantes donde participaban por igual adultos, niños y ancianos, de un lado, y del otro cientos de policías armados y entrenados para usar la fuerza?


Fue una acción represiva pensada y planeada, como lo revelan los siguientes hechos:


1) que se mandó a un inusitado número de policías estatales para vigilar y hostigar a los manifestantes;


2) la exagerada tarea de fotografiar y filmar a quienes protestaban;


3) que se fue conduciendo a los manifestantes hacia un punto (Juárez y Molina) donde se preparó la celada;


4) la rápida operación para detener a personas, ya decidido de antemano y no en flagrancia por delitos que eventualmente hubieran cometido ahí.


El pretexto para lanzar esta acción represiva es que los manifestantes violaron los derechos de libre tránsito de las personas, en concreto de los pasajeros del Macrobús, y el argumento de que hubo resistencia de algunos participantes a la autoridad. Sobre lo primero, ya se ha señalado la hipocresía del gobierno de Emilio González que toleró que un grupo de panistas de su grupo político permaneciera durante 45 días bloqueando u obstruyendo el tránsito por la calle Vidrio.


Si alguien viola el libre tránsito de las personas en esta ciudad son los eventos de gobierno y partidistas (desfiles, mítines, visitas de gobernantes) y las actividades de culto público llevadas a cabo por las distintas iglesias. Y sobre el argumento de que hubo agresión a policías, bastaría ver las fotos y videos de la marcha para concluir que unas pancartas o empujones de las personas que protestaban no pueden considerarse una agresión a la autoridad.


Si la explicación oficial no se sostiene, hay que buscar otra. Lo que ocurrió el sábado no es el uso “legítimo” de la fuerza pública en contra de un grupo de manifestantes que se salen de control y agraden a la autoridad, sino la aplicación de una estrategia represiva que pretendió intimidar, asustar e infundir miedo a quienes se han opuesto a la construcción del Macrobús.


Es la misma estrategia de todos los gobiernos represivos, tal como antes la usó Francisco Ramírez Acuña a lo largo de su sexenio y en particular en mayo de 2004. Con una diferencia: al menos Ramírez Acuña dio la cara por acción represiva, lo que no ocurrió ahora con Emilio González. Dado que quienes se han movilizado en contra del Macrobús al parecer han ganado la batalla de la opinión pública (al grado de poner en riesgo la continuidad de este proyecto), pareciera que, harto de estas movilizaciones, el gobierno de Emilio González pretendió dar un escarmiento y un hasta aquí a este grupo opositor.


Pero en este hecho represivo hay un agravante: parece motivado por un cobarde deseo de venganza dado que consideran que las movilizaciones en contra del Macrobús fueron un factor importante para que el PAN perdiera las elecciones el pasado 5 de julio. Más allá de este caso particular, la represión del sábado representa un giro en la política del gobierno de Emilio González hacia los movimientos y protestas sociales, como parece confirmarlo el trato hacia la manifestación de normalistas de varios estados el pasado lunes.


El fondo de este giro es que varios proyectos de obra e inversión empujados por el gobierno (Arcediano, Villa Panamericana, Macrobús, El Zapotillo) se han retrasado por las resistencias y movilizaciones de los grupos afectados. Y en lugar de tratar de convencer a las poblaciones afectadas, el gobierno de Emilio González ha decidido usar el palo, la amenaza y la represión para sacar estos proyectos que implican cuantiosas ganancias privadas, a la fuerza. Pero el éxito del giro represivo de Emilio González depende de la respuesta que den los grupos y movimientos sociales.


No parece que, por ejemplo, los opositores al Macrobús se hayan intimidado como pretendía el gobierno estatal. A menos que el actual grupo gobernante piense que sacará sus proyectos a macanazos y pasando la maquinaria por encima de las personas afectadas por estos proyectos.


Rubén Martín / Público, 3 septiembre 2009